Que duro es buscarte con la mirada y encontrarte con que tú estás buscando una mirada que no es la mía. Saltar al precipicio con la esperanza de que seas mi paracaídas y no dejarme caer en mis desastres.
Decidí tirarme al vacío, esperando encontrar un 'nosotros' y un millón de guerras entre las sábanas antes de cada mañana. Ahora que toco fondo cn los ojos cerrados, tengo miedo de abrirlos para no darme cuenta que estoy en esta realidad en la que no me atrevo a gritarle al mundo lo que siento. Y decirte a ti, al oído, que eres mi deseo en esa estrella que fue tan fugaz que paso desapercibida que el 'Te quiero' iba 'Conmigo'.
Al final, solo has sido mi mejor caída en este montón de intentos por ser tu canción favorita, tu brindis, ese himno y ese escudo que tanto defiendes.
Trate de ser la sonsrisa por la que te arriesgaras cometer mil delitos.
Acabe siendo yo la que lo cometió al querer algo que no puede ser suyo, y terminé encerrada entre rejas atada de pies y manos a todas tus imperfecciones.
Podría no haberme atrevido a dar el paso que me ha llevado a la peor caída que es el no tenerte.
Podría haber evitado ser esa mirada no correspondida, la canción jamas cantada, ese deseo jamas pedido a una de tus estrellas y esa gota que colmó la botella con la última copa de Ron que es tu vicio,
como tú,
eres el mío.
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