lunes, 7 de septiembre de 2015

Podríamos ser ese viernes 13 al que todos temen. Ese callejón sin salida que no conoce la luz, y los miedos de cada uno de los amores no correspondidos. O bien, podríamos ser ese beso en el cuello y caricia en la nuca. Podríamos ser historia o tragedia, sonrisas o llanto, Sol o Luna, exceso o límite.

Lo que prefiero ser yo es mordida en las costillas y polvo en las sábanas, exceso de suspiros y sonrisas, caricias y miradas. Prefiero ser Luna que ha visto demasiados besos robados y cedidos en todos los rincones de Zaragoza.

Te lo digo, porque ya sé que prefieres ser tú. Ser ese día que nadie quiere que llegue, la historia hecha tragedia y sonrisas que no son capaces de llegar a los ojos. Nunca fuimos límite porque no pudimos alcanzar el cielo.

Y al final, solo soy miedos de más y sueños de menos.
Tengo que decir también, que para ser, hay que tener los pies en la tierra. Y tú, me has llevado a los límites de querer ser para no ser.



(Y eso es algo con lo que no contaba)

viernes, 4 de septiembre de 2015

¿Qué respondes a un "Hace mucho que no hablábamos"?


Ya decía yo que esas ojeras

eran por esperar hasta la madrugada

 un mensaje que nunca llegó .

-Benjamin Griss


Poca gente puede tener un doble sentimiento sobre una misma idea.  Como por ejemplo, sentirme bien porque no lo tengo cerca, y mal por la misma razón.
¿Qué respondes a un "Hace mucho que no hablábamos"? 
¿Qué respondes si lo único que querías era no verle? Si inventabas día tras día una excusa para no salir, porque así era mas fácil no pensar en él. 
¿Qué respondes cuando lo diste todo para que el resultado fuera un imposible?
¿Que respondes si un día, después de casi 3 meses sin verle, llega de nuevo a desordenar los esquemas? Como lo hizo las últimas 3 noches de abril. En las cuales las dos primeras te hizo amor, y la última desamor.
¿Qué respondes cuando no podías evitar que te dejaran de sudar las manos cuando sabías
que ibas a volver a verle?
Dime, ¿qué respondes?.
"Ya jajaja"
Porque no se tiene la valentía suficiente como para decir: "Me di cuenta que no me echarías de menos si dejaba de hacerlo."

Llega la noche, y te veo pasar debajo de mi ventana, tan natural. Y recuerdo porque me encantas. No hay nada mejor en el mundo que verte ser tu mismo. Sin intentar aparentar algo que no eres. 
Y recuerdo: esa caricia y ese abrazo a medianoche; esa media carcajada que soltabas cuando decía algo sin sentido y esas tardes de diciembre en las que lo único que hacías era hablar conmigo. 

Entonces llega el dilema:
Es mejor tenerte cerca.
O lejos. Porque créeme que de las dos maneras, la única que sufre de los dos, soy yo. 
¿Qué respondes?



PD: Todo lo que siento por ti solo sabría decirlo así.